El término “prima de riesgo” se hizo habitual en los medios de comunicación de nuestro país durante los peores años de la crisis económica. De repente los ciudadanos se mostraban muy preocupados por la cifra que marcara  esta “prima de riesgo”, pero de la misma  forma que llegó, de un día para otro,  una vez pasado los peores momentos de la crisis,  despareció de la actualidad y dejó de ser una pesadilla que parecía amenazar nuestro bienestar ¿Qué es la prima de riesgo? ¿En qué nos afecta? ¿Hay riesgo de que se vuelva a disparar con conflictos como el de Cataluña o una posible nueva crisis económica?      

 La prima de riesgo en su estricta definición,  es la diferencia entre el interés que se  pide a la deuda emitida por un determinado país, cuyos activos tienen un mayor riesgo respecto a otro libre de riesgo y con la misma fecha de vencimiento.  En el caso de España y del resto de países de la Unión Europea, la prima de riesgo se establece por el sobrecoste que exigen los inversores por los bonos españoles teniendo como referencia los bonos alemanes, sobre los cuales no existe ninguna duda al respecto de su reembolso y fiabilidad.   ¿Cómo se calcula?  En el caso español se calcula restando el interés que se paga por los bonos españoles a diez años, al interés que se paga por los bonos alemanes en puntos básicos.  En resumen la prima de riesgo es el sobreprecio que paga un país para financiarse en los mercados en comparación a lo que pagan otros países, generalmente Alemania, y es un claro referente de cómo se encuentra la economía de un determinado país en un momento concreto.

 En la actualidad, para hacernos un mapa de situación aproximado,  la prima de riesgo en España se sitúa en torno a 122  puntos básicos,  por tener referencias de otros países, la prima de riesgo en Portugal se sitúa en 198 puntos y en Grecia en la altísima cifra de 530 puntos básicos. Como dato curioso señalar que la prima de riesgo de Cataluña esta establecida en la actualidad por encima de los 300 puntos básicos, a punto de ser situada por las Agencias de Calificación como “bono basura”,  a la altura de países subdesarrollados como Zambia, Camboya o Ruanda.  Hay que destacar que  la prima de riesgo en España se llegó a situar en 2012,  en lo peor de la crisis económica en una cifra por encima de los 600 puntos. La preocupación llegó  ser tal que algunas cadenas de televisión de ámbito nacional,  incluso llegaron  en algunos programas informativos,  a colocar rótulos en sus emisiones  con la cifra a tiempo real de la prima, como si se tratará del marcador de un partido de futbol o baloncesto. Fue una época en la que casi todos hablábamos de la prima de riesgo aunque no siempre tuviéramos muy claro exactamente cómo se calculaba o nos afectaba realmente.

 Profundizando sobre cómo puede afectar el conflicto en Cataluña en la prima de riesgo, destacar que si hasta hace solo unos días la prima de riesgo se situaba alrededor de los 116 puntos básicos,  la escalada en el desafío del gobierno catalán, y la posibilidad de la declaración de una D.U.I. (Declaración Unilateral de Independencia)  la ha disparado recientemente hasta  los 135 puntos, aunque los últimos acontecimientos como la importante huida de empresas o desavenencias dentro de los propios partidos soberanistas han frenado  la subida en las últimas horas, por  supuesto no desaparecen las  expectativas de que siga subiendo si continua el llamado “proces”. La prima de Riesgo no es el único efecto negativo en la economía española, hace unos días la Bolsa se situó en una cotización similar a la que se produjo con la aprobación del Brexit, situándose por debajo de la peligrosa  barrera psicológica de los 10.000 puntos.  Otras consecuencias muy tangibles son las alarmantes bajadas en la cotización de los bancos catalanes CaixaBank y Banc de Sabadell,  que amenaza con tener un efecto dominó con el resto de entidades bancarias. Recordar que ambas  están situadas  entre las cuatro más importantes de Cataluña, CaixaBank la primera y Banc de Sabadell la cuarta. Precisamente para frenar estas fuertes bajadas ambas entidades han tomado decisiones drásticas, el Banc de Sabadell decidió ayer trasladar su sede social desde Barcelona  a Alicante y Caixabank ha decidido hoy trasladarla a Valencia, aunque los rumores apuntaban a Palma de Mallorca. Hay que destacar que está teniendo un gran peso la presión interna ejercida por  sus depositarios y accionistas, además es relevante  que el 70% del negocio de estas entidades en España se encuentra fuera de Cataluña. Otras empresas de territorio catalán  incluso han informado de planes de contingencia para su posible  salida de Cataluña en caso de producirse una hipotética independencia, empresas como la SEAT con su importante planta en Martorell, Gas Natural, Dogi, Grifols, Freixenet o Catalana Occidente, podrían seguir los pasos del Sabadell y Caixabank huyendo de la inseguridad legal que provocaría un Declaración de Independencia. Destacar el caso de  la empresa biotecnológica Oryzon,  que al anunciar el traslado de su sede social desde Barcelona a Madrid, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo en territorio catalán,  llegó a subir en un solo día hasta un 33% su cotización bursátil.  En el horizonte,  si la situación sigue en la actual deriva al margen de la legalidad vigente, los mercados temen que comience  a sonar en Cataluña la palabra casi prohibida,  que más temen los mercados en cualquier lugar del mundo…“corralito”.

 Que la prima de riesgo en un determinado país se sitúe en una cifra muy alta, especialmente si se encuentra en crisis o recesión,  es sin duda un perjuicio económico tremendo para que la economía de ese país se pueda recuperar,  ya que  básicamente la prima de riesgo mide la confianza de los inversores en la solidez de la economía de ese determinado país, por lo que hay que evitar a toda costa que se vuelva a situar en valores cercanos a los de 2012,  tomando las medidas adecuadas para no perder la confianza de “los mercados”.

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