Con motivo de la importante crisis que se vive en Cataluña y la masiva salida de empresas de esta Comunidad Autónoma hacia otras como la Comunidad Valenciana, Madrid o las Islas Baleares, se está hablando mucho en los medios de comunicación sobre los cambios de domicilio social de estas empresas, pero ¿Qué significa para una empresa el cambio de domicilio social? ¿Es lo mismo el domicilio social que el fiscal? ¿Cómo afecta a los trabajadores de estas compañías?  Vamos a intentar resolver estas y algunas otras dudas sobre este tema.

  El domicilio social técnicamente es el centro desde el cual se administra una sociedad mercantil, en los estatutos sociales de la empresa debe figurar la localidad,  y la empresa queda bajo el régimen jurídico que se aplica en esa población. De todos modos en el caso de grandes bancos como CaixaBank o Banc de Sabadell, la legislación aplicable seria siempre la legislación española. Hay que dejar claro que la sede social no tiene que coincidir necesariamente con la sede física de una empresa, por lo que no tiene obligatoriamente  que influir en la gran mayoría de trabajadores, por ejemplo un gran banco como el BBVA tiene su sede social en Bilbao mientras que su “Centro de operaciones” real se encuentra en la Comunidad de Madrid.

 Por lo que hace referencia a los impuestos, el Impuesto de Sociedades se abona a la Agencia Tributaria, es decir al estado central, por lo que no tiene relevancia donde se recaude, al margen lógicamente de que si Cataluña se independiza, este impuesto pasaría a recaudarlo directamente el nuevo estado,  por lo que esta fuga de empresas tendría un alto coste en la cantidad a recaudar en un hipotético nuevo estado catalán independiente. En el caso de las grandes empresas el efecto sería aún mayor,  ya que  a corto plazo y aunque no se proclame la independencia formalmente, debido a su gran tamaño,  sí pagan impuesto autonómicos y locales, como por ejemplo el Impuesto de Actividades Económicas, por lo que la ubicación de la  sede social en este caso cobra gran importancia y tiene efectos inmediatos. De todos modos aclarar que la sede social y la fiscal no tienen necesariamente que coincidir aunque suele ser lo habitual.

 En el caso de las grandes empresas que han salido de Cataluña y en especial las entidades bancarias y financieras, al ubicar su sede social fuera de Cataluña buscan “seguridad jurídica”  ya que en caso de independencia  y de que consecuentemente  Cataluña se quedara fuera de la Unión Europea,  estas empresas se podrían quedar fuera del amparo del Banco Central Europeo, y eso es letal para una entidad bancaria, por supuesto  también tiene gran importancia el hecho de trasmitir tranquilidad a clientes, inversores, accionistas etc.

 Destacar que el pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó un real decreto ley que simplifica el trámite de trasladar la sede social, al permitir hacerlo sin el control de la Asamblea  General pero aprobado por el Consejo de Administración. El efecto práctico de esta medida se traduce en que se puede realizar un cambio de domicilio social “express” en prácticamente 24 horas. Esta medida afecta a todas las compañías con domicilio social en España aunque tengan  capital extranjero.

La Comunidad Valenciana es una de las comunidades autónomas que más  se está viendo beneficiada por  la crisis catalana. La importante e incesante  “fuga” de empresas con el consiguiente cambio de domicilio social que está sufriendo Cataluña ha hecho que la Comunidad Valenciana reciba a empresas de la relevancia de CaixaBank, Banc de Sabadell, Banco Mediolanum o MRW.  Además, en las próximas semanas podría continuar  la sangría según evolucionen los acontecimientos políticos, y aunque evidentemente  es una situación de la que no nos podemos alegrar, habrá que estar atentos a la repercusión económica  que tiene la llegada de estas empresas a la Comunidad Valenciana y los posibles  beneficios,  en ámbitos como el laboral,  que tiene sobre  nuestra sociedad.

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